01. Adobe indesign - diseño editorial
 
  El Diseño editorial es el área del Diseño que se ocupa de la creación de libros, revistas y diarios. También se incluyen los folletos comerciales, catálogos y toda pieza grafica que está compuesta por páginas impresas.
 
       
 
Figura 01.01:
Biblia de 42
líneas, impresa por Gutenberg en 1450 e iluminada a mano.



 
 
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Figura 01.02:
Diseños de libros: David Carson (izq.) y Neville Brody (der.).



 
 
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  Computadora personal y los programas de autoedición    
       
 

La industria gráfica y el diseño editorial cambiaron en forma radical con la aparición los programas de
autoedición. Ya habían evolucionado mucho en las décadas anteriores, pero la aparición de la computadora personal y estos programas los transformó totalmente.
En la década de 1980, junto con las primeras computadoras personales, hicieron su aparición los programas de autoedición. PageMaker fue el primero; poco tiempo antes había nacido el primer Macintosh, una computadora con un sistema operativo con interfaz gráfica y mouse. La interfaz gráfica es la presentación, en la pantalla de la computadora, del sistema de carpetas e íconos que muestran la organización de los archivos y permite realizar tareas en forma intuitiva. PageMaker incorporó la interfaz gráfica, también denominada WYSIWYG (las siglas  en inglés de What You See Is What You Get, Lo que ves es lo que obtienes). Los diseñadores podían ver en pantalla lo que obtendrían luego en la impresora.
En 1987 apareció QuarkXPress y en pocos años se impuso, llegando a ser el más usado en las editoriales de revistas y diarios del mundo entero. En 1999 Adobe lanzó InDesign, un sólido competidor de Quark que está desplazando lentamente a su antecesor PageMaker,primer programa de diseño editorial desarrollado por Aldus en 1985. Adobe lo compró en 1995 y desarrolló las versiones 6.0 y 6.5, pero en 1999 lanzó al mercado InDesign.

QuarkXPress
Desde hace varios años es el preferido de la industria editorial. Su gran capacidad productiva, sencillez y la gran velocidad que permite fueron la clave de su éxito.

InDesign
Este desarrollo de Adobe supera en prestaciones a Quark y se está transformando en un serio competidor. Los años siguientes dirán qué tendrán que esperar los profesionales de la autoedición.

   
 



   
  Diseño de libros    
       
  El diseño de libros tiene un objetivo muy preciso: servir de puente entre el autor y el lector. Este puente tiene que lograr que el lector acceda de la mejor manera posible al texto, que lo pueda recorrer con la menor cantidad de “ruido” y distracciones posible. Es responsabilidad del diseñador que el lector se sienta cómodo, que recorra el texto sin esfuerzo y nada lo distraiga de su disfrute. Para este trabajo el diseñador dispone del saber de siglos de arte tipográfico y de diseño. El uso de la tipografía debe privilegiar la legibilidad: si algún recurso de diseño atenta contra ella, tiene que estar justificado por una necesidad comunicacional. El diseño de un libro de lectura placentera requiere un equilibrio entre muchos factores: puesta en página, tipografía, papel, cubiertas, .índices, etc.    
 



   
  Los primeros libros    
       
 

Durante la Edad Media la cultura y el saber se encontraron circunscriptos, en gran medida, a los monasterios e instituciones religiosas. Gran parte de los escritos que se conservan de esos tiempos tuvieron su origen en los scrptoruims de los monasterios.
Las iglesias cristianas tuvieron gran interés por conservar sus libros sagrados y los saberes de la época relacionadas con sus creencias. Los primeros libros estaban copiados a mano e ilustrados: la mayoría de las personas era analfabeta; la necesidad de instrucción religiosa obligó a los monjes a ilustrar (iluminar) sus libros de culto.
Los monasterios competían por tener las mejores bibliotecas. En sus scriptoriums los copistas realizaban los manuscritos iluminados en pergamino (cuero de cabra o becerro tratados especialmente) a los que ilustraban bellamente. El tema de estos libros era generalmente religioso y la iluminación o ilustración se realizaba con tintas de oro y plata.

Es interesante ver cómo la tipografía se fue desarrollando a lo largo de los siglos. En la búsqueda de letras más claras y, sobre todo, más sencillas y rápidas de dibujar, los scritori (responsables de los scriptorium) y los copisti (escribientes) fueron cambiando los estilos tipográficos y desarrollando elementos de diseño que aún se conservan.
   
       
 
Figura 01.03:
Manuscrito medieval.



 
 
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  La revolución de la imprenta    
       
 

El papel y la impresión con bloques de madera llegaron a Europa desde China. Los primeros usos de esta técnica estuvieron destinados a la impresión de naipes. Los diseños usados a fines del siglo XV tienen un asombroso parecido a las barajas de la actualidad.
Otro uso de esta técnica eran los impresos de carácter religioso. Desde pequeñas viñetas con escenas de santos hasta láminas de tamaño mayor con oraciones o textos aclaratorios. Los textos eran grabados en el bloque de madera junto con las imágenes. Con esta técnica se imprimieron libros ilustrados de enseñanza religiosa, destinado a un público semianalfabeto.
En este panorama, muchos impresores intentaron desarrollar una técnica que permitiera la impresión de libros. A pesar de no ser el único que estaba en esa búsqueda, la historia dejó para un impresor de Maguncia, Alemania, el título de inventor de la imprenta de tipos móviles.
Johann Gensfleisch zum Gutenberg (1387-1468) logró reunir los sistemas necesarios para imprimir el primer libro con tipos móviles. Este activo artesano había sido orfebre, tallador de gemas, grabador e ideado un proceso para fabricar espejos de plomo.
El invento de Gutenberg, desarrollado entre 1440 y 1445, no era una simple evolución de la impresión por medio de tacos de madera. Este material no resistía la impresión de muchos ejemplares y su rusticidad hacía muy difícil la alineación más o menos exacta del texto. Las planchas de impresión tenían que ser de metal. El proceso ideado por Gutenberg consistía en tallar las letras individuales en barras de acero.
Luego impresionar con ese troquel un molde de cobre u otro metal más blando, de modo que se conseguía el diseño de la letra en forma de cavidad. Luego, se componía la página y se vaciaba otro metal para conseguir el molde que impresionaba el papel. Con una prensa de tornillo, adaptación de las usadas en otras industrias, se presionaba esta platina entintada sobre el papel.
El verdadero mérito del inventor fue la aleación usada para la colada de la página y la tinta. El metal necesario debía ser fácil de fundir, pero capaz de soportar presión de múltiples impresos. Gutenberg logró esto con una aleación en proporciones precisas de plomo, níquel y antimonio. La tinta usada para los cuños de madera no servía. La madera, al ser porosa y absorbente, necesitaba una tinta muy líquida. La tinta para tipos de metal debía ser más espesa.
En todo este proceso Gutenberg se endeudó con un acaudalado comerciante llamado Johann Fust. Casi al terminar la edición de su famosa Biblia de 42 líneas, Fust demandó al inventor por los 2.000 florines adeudados. El acreedor se quedó con las máquinas y la edición a medio terminar de la Biblia. Fust, asociado con Peter Schoeffer, maestro del taller de Gutenberg, se hizo cargo de la imprenta. Juntos terminaron de imprimir la Biblia y su imprenta fue, durante más de cien años, una de las más importantes de Europa.

   
       
 
Figura 01.04:
Naipes chinos impresos en papel con tacos de madera, (izquierda). Sota de diamantes impresa con un cuño de madera, siglo XV (derecha).



 
 
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Figura 01.05:
Antigua prensa.



 
 
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El impacto que el invento de Gutenberg tuvo en la historia de la humanidad fue decisivo y nunca se insistió demasiado en sus consecuencias. Hoy es difícil imaginar un mundo en donde se usara la narración oral para comunicar experiencias e impartir educación.
Antes de la invención de la imprenta la alfabetización estaba reducida a pequeños círculos vinculados con los monasterios y la nobleza. La transmisión de información se hacía en forma oral: las rimas servían para poder recordar más fácilmente los relatos. Así se trasmitían desde hechos históricos y recuerdos de viajes hasta literatura y textos religiosos.
En los cincuenta años posteriores al nacimiento de la imprenta se imprimieron 9.000.000 de libros. Esta enorme producción da cuenta de la necesidad social que este nuevo invento vino a satisfacer.
Otra de las consecuencias del invento de Gutenberg fue la democratización del acceso al saber. A partir de entonces los textos científicos, literarios y de cualquier otro tipo fueron impresos de a miles, y su posesión y consulta fue creciendo con el transcurso de los años. La alfabetización aumentó ininterrumpidamente desde entonces.

   
 



   
 

La tipografía

   
       
 

El arte de la tipografía manuscrita tiene una larga historia, previa al nacimiento de la imprenta. Todos los sistemas anteriores de escritura (letras talladas, esculpidas o pintadas con pinceles o plumas) contribuyeron al florecimiento del arte tipográfico. La imprenta dio a este arte un fuerte impulso. Inmediatamente después de la impresión del primer libro usando tipos móviles, el uso de la imprenta se generalizó en forma inmediata por toda Europa.
En la Biblia de Gutenberg fue usada una tipografía similar a las letras manuscritas de la Alemania de la época. La calidad del tallado de los tipos hacía que, a primera vista, no se distinguiera de un manuscrito.
Los primeros tipógrafos usaron diseños de letras parecidos a las manuscritas usadas en sus respectivas culturas.

   
 



   
  El arte de la puesta en página    
       
 

Con el nacimiento de la escritura, en la antigüedad, nació también la forma de presentar los escritos.
Siempre se trató de ordenar los textos para hacerlos más comprensibles y fáciles de leer. Los bloques de arcilla o de piedra de formas rectangulares fueron los preferidos. Los textos fueron casi siempre escritos sobre líneas rectas. Los bloques de textos y los márgenes nacieron casi al mismo tiempo que la escritura.
Las tablillas de arcilla fenicias o babilónicas, los papiros egipcios, los manuscritos medioevales muestran la preocupación de sus autores de hacer fácil y agradable su lectura. Los antiguos copistas de libros manuscritos ponían especial cuidado al presentar las páginas de sus libros. En los libros impresos con tipos móviles ese cuidado continuó. Junto al desarrollo del arte tipográfico, y unido indisolublemente a él, se continuó desarrollando el arte de la puesta en página.

La puesta en página no es propio sólo del diseño editorial: en el diseño de avisos, de páginas web, de afiches y hasta de tarjetas personales, el diseñador tiene que resolver cómo presentar los elementos de diseño sobre una superficie. Desde hace siglos que se están proponiendo soluciones para este problema.
   
 



   
  Sistemas de proporciones    
       
  Ya los arquitectos de la Grecia clásica encontraron que ciertas relaciones entre las partes de un diseño eran más agradables que otras. Uno de los primeros sistemas de proporción usado, aún hasta hoy, es el de la Sección de oro o proporción áurea. En esta proporción se divide una distancia en dos segmentos. La relación entre ellos debe ser igual a la relación entre la distancia total y el segmento mayor. En la figura 06 se ilustra esta proporción en un rectángulo.    
       
 
Figura 01.06:
Rectángulo de proporciones áureas la relación entre sus lados es el número 1.618.



 
 
       
  Otra proporción muy usada para formatos de página es la llamada rectángulo raíz de dos, por estar ambos lados en proporción “raíz cuadrada de dos”, es decir, un valor de 1.41 (figura 07).    
       
 
Figura 01.07:
Proporción Raíz de dos usada en las hojas normalizadas de la serie A. La relación entre sus lados es la raíz cuadrada de dos: 1.414.



 
 
       
  La Serie A (los tamaños de hojas A3 y A4, por ejemplo), formatos estándar de papel usados en todo el mundo, respetan esta proporción. Además, en este sistema A, cada medida tiene el doble de superficie que la siguiente y la mitad de la anterior.
Otro sistema de proporción es el que se ilustra en la figura, donde la proporción de los lados de la página es 2:3, igual que las proporciones de la mancha de texto. Además, el ancho de la página es igual que el alto de la columna. Las dimensiones de la mancha tipográfica se definen a partir de las diagonales, tanto de la página como de la doble página. Otra cualidad de este sistema de proporción es que los márgenes tienen la relación 2:3:4:6.
   
 



   
  Márgenes

Además del tamaño de la hoja de una pieza de diseño editorial, es necesario definir el tamaño y ubicación de la mancha de impresión: el lugar donde va a ir impreso el texto. Cuando se imprimía con tipos móviles, la presión de la prensa hacía que la hoja se deformara. Esta deformación aumentaba la transparencia de lo impreso en la otra cara. Para contrarrestar este problema se diseñaban páginas simétricas, para que las manchas de impresión de ambos lados de la hoja coincidieran. Este recurso no ha perdido vigencia y usarlo es muy recomendable. Los libros antiguos tenían márgenes muy generosos, permitían sostener el libro sin tapar el texto con los dedos, además se usaba para hacer anotaciones. Un libro con márgenes estrechos da la sensación de ahogo e inquietud en su lectura. Por razones de costos, el tamaño de los libros y las medidas de los márgenes fue reduciéndose.
   
 

   

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