{"id":64,"date":"2006-10-31T19:30:35","date_gmt":"2006-10-31T22:30:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/anecdotario\/"},"modified":"2026-04-02T15:20:56","modified_gmt":"2026-04-02T18:20:56","slug":"anecdotario","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/anecdotario\/","title":{"rendered":"An\u00e9cdotario"},"content":{"rendered":"<div class=\"et_pb_section_0 et_pb_section et_section_regular et_block_section\"><div class=\"et_pb_row_0 et_pb_row et_block_row\"><div class=\"et_pb_column_0 et_pb_column et_pb_column_4_4 et-last-child et_block_column et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough\"><div class=\"et_pb_text_0 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module\"><div class=\"et_pb_text_inner\"><h1>An\u00e9cdotario<\/h1>\n<\/div><\/div><div class=\"et_pb_text_1 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module\" id=\"martin-garcia\"><div class=\"et_pb_text_inner\"><h3><strong>Traves\u00eda por la Isla Mart\u00edn Garc\u00eda y Timoteo Dom\u00ednguez.<\/strong><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a title=\"Traves\u00eda Mart\u00edn Garc\u00eda\" href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/marcelobraz\/albums\/72157640229277165\" data-flickr-embed=\"true\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/live.staticflickr.com\/7315\/12179274584_45a991d905_b.jpg\" alt=\"Traves\u00eda Mart\u00edn Garc\u00eda\" width=\"1080\" height=\"738\" \/><\/a><\/p>\n<p><script async=\"\" src=\"\/\/embedr.flickr.com\/assets\/client-code.js\" charset=\"utf-8\"><\/script><\/p>\n<p>En los d\u00edas de la traves\u00eda, aprendimos a convivir con las hormigas y los t\u00e1banos, al igual que con los mosquitos y las mariposas que fueron nuestros acompa\u00f1antes cotidianos. Ni hablar de las cotorras que nos aturd\u00edan con sus habladur\u00edas en las reuniones de consorcio. Pero los seres que m\u00e1s nos asombraron fueron los humanos. Hab\u00edamos comenzado con la lectura de \u201cEl Principito\u201d pero las historias salieron de sus p\u00e1ginas e invadieron nuestro nuevo mundo. Y los personajes fueron aparecieron a lo largo del camino.<br \/>En la lancha que nos llev\u00f3 a la isla, conocimos \u201c<strong>BEE-MAN<\/strong>\u201d (el hombre de las abejas). Un cient\u00edfico del CONICET que investigaba a las especies solitarias que habitaban la reserva intangible. Pon\u00eda trampas y observaba los h\u00e1bitos de estos nobles insectos. Un personaje que con su red y sus ca\u00f1as desaparec\u00eda en la espesura de la selva. A la nochecita ca\u00eda en el boliche todo transpirado a nadar entre pinta y pinta, ahog\u00e1ndose en un melanc\u00f3lico silencio.<br \/>En el campamento, estaba <strong>SERGIO<\/strong>, un fot\u00f3grafo que documentaba desde hace varios a\u00f1os, a la gente de la isla y estaba armando una muestra de todos sus a\u00f1os de trabajo.<br \/><strong>MAR\u00cdA ELENA<\/strong>, la unica empleada del Registro Civil. Era como la memoria viva de Mart\u00edn Garc\u00eda. Nos cont\u00f3 la historia, desde el descubrimiento del R\u00edo de La Plata, hasta la \u00e9poca oscura del codiciado basti\u00f3n militar, la explotaci\u00f3n de los adoquines, la estad\u00eda de Gardel y los presos famosos\u2026 Y hasta la historia de la yegua que a nado ayudaba a los presos a recuperar su libertad.<br \/><strong>H\u00c9CTOR<\/strong>, fue nuestro maestro en el manejo de las t\u00e9cnicas de los kayaks, nos gui\u00f3 a la punta norte de Timoteo Dom\u00ednguez y aprendimos a deslizarnos por el r\u00edo contemplando las estampidas de los cisnes de cuello negro y de las garzas. Llegamos a una playa escondida, casi virgen, con una vegetaci\u00f3n prehist\u00f3rica, donde los cipreses calvos elevaban sus ra\u00edces como garras, sobre la superficie de la playa. Al regreso de este paraje paradis\u00edaco contemplamos en medio del r\u00edo uno de los atardeceres m\u00e1s bellos y calmos.<br \/>Luego conocimos a Marcelo el \u201c<strong>ANDINAUTA<\/strong>\u201d, enamorado total de la isla. Con \u00e9l nos internamos por los senderos ocultos de la selva, y descubrimos el avi\u00f3n estrellado, el arenal, el mirador norte, la reserva intangible, Punta Ca\u00f1\u00f3n\u2026 Hasta armamos una larga traves\u00eda vadeando la costa del r\u00edo donde remolcamos un peque\u00f1o gom\u00f3n con las mochilas y los chicos arriba. Cuando el r\u00edo se puso profundo y correntoso, tuvimos que dejar el bote escondido en la orilla, para seguir a pie por la costa hostil, llena de espinas y vegetaci\u00f3n cerrada. Luego de tanto esfuerzo llegamos a la tierra prometida\u2026 El destino se apiad\u00f3 de nosotros, apareci\u00f3 en medio de la playa un grupo de navegantes que estaban comiendo y brindando con champagne. Al vernos aparecer desde la espesura de la isla, no pod\u00edan cree que vinimos caminando desde la argentina, y fuimos recibidos con el \u201cman\u00e1\u201d, en otras palabras nos dieron unas riqu\u00edsimas empanadas.<br \/>Entre los se\u00f1ores de los yates, estaba el aut\u00e9ntico \u201c<strong>DON PIRULO<\/strong>\u201d, el empresario due\u00f1o de la cadena de \u201chelader\u00edas Pirulo\u201d de la costa atl\u00e1ntica.<br \/>Finalmente conocimos a \u201c<strong>EL GERA<\/strong>\u201d, un m\u00fasico que vivi\u00f3 su infancia en la isla. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os regresaba con sus hijos a visitar la tierra de sus afectos. Con \u00e9l cantamos y Pablo toc\u00f3 el ukulele. Luego nos enteramos de su historia, nacida con la trova rosarina del rock, hoy es un cantante mel\u00f3dico, de cumbia y cuarteto. Generoso, con una hermosa voz, pero un aut\u00e9ntico \u201ccanalla\u201d\u2026<br \/>Con ellos, y una naturaleza exultante, hemos compartido la traves\u00eda, y descubrimos como \u201cEl Principito\u201d que en los lugares distantes y solitarios, puede haber lugar para la amistad y para la belleza. En la isla aprendimos a ver m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias, y hemos experimentado \u201cque lo esencial es invisible a los ojos\u201d\u2026 cuando uno mira con el coraz\u00f3n el mundo es mucho m\u00e1s grande y tan hermoso como las puestas de sol.<\/p>\n<\/div><\/div><div class=\"et_pb_text_2 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module\" id=\"saco-y-corbata\"><div class=\"et_pb_text_inner\"><h3><strong>Por qu\u00e9 Marcelo dej\u00f3 de usar saco y corbata<\/strong><\/h3>\n<p>Su amigo Miguel Quevedo le pidi\u00f3 que le sacara fotos en el show de su conjunto de rock \u201cBrumas\u201d. Despu\u00e9s de salir de un casamiento y sin poder cambiarse de ropa, Marcelo entr\u00f3 trajeado al boliche \u201cGracias Nena\u201d. Era uno de los antros m\u00e1s \u201cunder\u201d de La Chacarita, donde todos los habit\u00faes, vest\u00edan riguroso punk, tatuajes y todo tipo de metales clavados en el cuerpo. En medio del pesado recital cae la polic\u00eda y comienza la racia llevando a los espec\u00edmenes m\u00e1s sospechosos y alcoholizados. Obviamente en ese contexto de j\u00f3venes con ropa negra, tachuelas y pelos electrificados, uno de los m\u00e1s trasgresores era Marcelo, que vestido de impecable camisa blanca, chaleco, corbata y un malet\u00edn no pudo pasar desapercibido. March\u00f3 preso con una custodia como si hubieran detenido a un importante miembro del Cartel de Cali. Veinticuatro horas despu\u00e9s de permanecer hacinado en un sucio calabozo y siendo interrogado por un oficial es dejado en libertad por falta de m\u00e9rito, ya que no exist\u00eda la causa \u201cportaci\u00f3n de elegancia\u201d. Pero s\u00ed supieron dejar salpicado con alcohol su legajo, para justificar el imperdonable error policial.<\/p>\n<\/div><\/div><div class=\"et_pb_text_3 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module\" id=\"pajaro-loco\"><div class=\"et_pb_text_inner\"><h3><strong>El P\u00e1jaro Loco y El \u00c1ngel de la Guarda<\/strong><\/h3>\n<p>Buscando con Jorge Onoratti un lugar agreste para acampar, decidieron dividirse y encontrase al anochecer en Villa Ventana. Marcelo fue a hablar con el guardaparque, que le explic\u00f3 la prohibici\u00f3n de acampar fuera del \u00e1rea marcada para tal fin y los peligros de la fauna salvaje. La insistencia de Marcelo hizo que accediera a darle un lugar rec\u00f3ndito en un campo perif\u00e9rico del parque. Muy contento y con todas las advertencias del funcionario march\u00f3 en ese mismo momento a ver el lugar. Se intern\u00f3 en un bosque oculto lleno de ciervos. Era un paraje perfecto con sombra y agua potable. Con la alegr\u00eda de haber conseguido el sitio ideal, parti\u00f3 r\u00e1pidamente al reencuentro de su amigo que lo esperaba a unos 10 kil\u00f3metros. A esa hora ya hab\u00eda perdido el micro de la tarde, as\u00ed que decidi\u00f3 emprender el regreso a pie por la ruta. El camino se hizo cuesta arriba en la zona dinamitada del abra de la Ventana y los pocos autos que pasaban no estaban dispuestos a levantar a un barbudo mochilero. Las \u00faltimas luces del d\u00eda fueron tapadas por unas inmensas paredes de roca que bordeaban el camino. Un centenar de p\u00e1jaros negros comenzaron a revolotear sobre el extra\u00f1o visitante que osaba pasar frente a sus nidos. En un momento se vio rodeado por una nube de aves enloquecidas que volaban sobre su cabeza. Marcelo comenz\u00f3 a correr pero fue dif\u00edcil escaparse de esos seres poco amigables. Uno de ellos se lanz\u00f3 como una bala sobre \u00e9l. Lo esquiv\u00f3 y vio como el animal segu\u00eda una trayectoria ascendente para luego virar y bajar como un avi\u00f3n acrob\u00e1tico con m\u00e1s impulso que antes. Tomando su morral se protegi\u00f3 la cabeza y al agacharse sinti\u00f3 como si una piedra lo hubiera rozado. Nuevamente el ave tomo altura y repiti\u00f3 la ca\u00edda parab\u00f3lica dispuesta a inmolarse contra el supuesto agresor. No habiendo donde refugiarse, Marcelo decidi\u00f3 tirarse al piso del lado de la ruta y proteger lo mejor posible sus \u00f3rganos vitales. Estando en el suelo divis\u00f3 las luces de un autom\u00f3vil que se acercaba y en un adem\u00e1n desesperado hizo \u201cdedo\u201d desde el piso. El conductor viendo la escena clav\u00f3 los frenos y detuvo su reluciente coup\u00e9 a pocos metros del peculiar mochilero. De un salto ingres\u00f3 al veh\u00edculo y balbuce\u00f3 unas palabras para decirle al conductor si lo acercaba a Villa Ventana. El automovilista sereno, c\u00f3mo si nada hubiera pasado afirm\u00f3 moviendo su cabeza mientras levantaba velocidad y clavaba su mirada en el camino. Marcelo helado por el susto tampoco hablaba pero observ\u00f3 que el lujoso auto era manejado por una persona obesa vestida de blanco, con un gorro de golf, camisa, pa\u00f1uelo de seda, breech y botas de montar. Sin salir del asombro en pocos minutos, fue dejado en Villa Ventana, salud\u00f3 al conductor y se qued\u00f3 contemplando como se desvanec\u00eda en el oscuro horizonte las luces del Mercedes que llevaba su enigm\u00e1tico salvador.<\/p>\n<\/div><\/div><div class=\"et_pb_text_4 et_pb_text et_pb_bg_layout_light et_pb_module et_block_module\" id=\"urgente-y-confidencial\"><div class=\"et_pb_text_inner\"><h3><strong> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-325 size-full\" src=\"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/colimbas.jpg\" alt=\"colimbas\" width=\"242\" height=\"606\" \/><\/strong><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3><strong>\u00a1Urgente y Confidencial! <\/strong><\/h3>\n<p>Cumpliendo el Servicio Militar, un d\u00eda mandaron a Marcelo a limpiar las telara\u00f1as del archivo, y no tuvo mejor idea que gastarle una broma al soldado que se encargaba de recibir la correspondencia. Junt\u00f3 toda la basura y bichos muertos que hab\u00eda recolectado, la puso dentro de un sobre del ej\u00e9rcito con los famosos sellos de \u201cUrgente\u201d y \u201cConfidencial\u201d, luego lo lacr\u00f3 y lo entreg\u00f3 en mano al soldado Lares. De lejos con sus compa\u00f1eros se fue a ver como reaccionar\u00eda el nuevo conscripto al abrir el paquete. Pero este no lo abri\u00f3, se asust\u00f3 de tal manera por el volumen del sobre y sus advertencias, que saltando todas las instancias fue directamente corriendo a la oficina del Teniente Coronel para que tenga el honor de abrir ese sobre tan misterioso. No hubo tiempo para detenerlo. Casi al instante sali\u00f3 el oficial de su despacho enfurecido, con todo su uniforme cubierto de mugre y cucarachas. Lares muerto de miedo y temblando como una hoja, se\u00f1al\u00f3 con el dedo a quien le entreg\u00f3 el paquete. Todo el Distrito Militar contempl\u00f3 en silencio las dotes de bailar\u00edn de Marcelo, una rutina interminable de salto de rana, carrera y cuerpo a tierra fue rematada con un relajante descanso en el calabozo y finalmente con una privaci\u00f3n de su libertad por 20 d\u00edas. Con esta maniobra suicida Marcelo creci\u00f3 en popularidad en todo el Distrito y se gan\u00f3 el afecto y la adhesi\u00f3n de los dem\u00e1s soldados, ya que fue el \u00fanico conscripto que literalmente \u201cbasure\u00f3\u201d a un oficial de alto rango. El castigo ejemplificador concluy\u00f3 cuando le descontaron de su m\u00edsero sueldo de conscripto una abultada suma de dinero por gastos de tintorer\u00eda.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":9,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-64","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/64","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/64\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1470,"href":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/64\/revisions\/1470"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.marcelobraz.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}